15 de octubre del año 2013
Aprovecho este 15 de octubre, aniversario de uno de los hombres que tuvieron más trascendencia en mi vida, ése hombre que tuvo la valentía suficiente para adentrarse en las enmarañadas y pestilentes profundidades del alma humana, dando como resultado una revolución de tal índole, que aún hoy, más de 100 años después de su muerte, hace temblar a las grandes mayorías. Ése hombre que se autodenominaba loco, el crucificado, dinamita, el anticristo, ese hombre que trajo luz a una enorme cantidad de mentes, que revolucionó la filosofía occidental, que dio origen al psicoanálisis, que fue mártir de los desheredados de la cultura popular (y no popular también), que vivió sumido en una vida lúgubre, solitaria, pero de la cual obtuvo frutos enormes, trascendentes, poderosísimos para el crecimiento del ser humano, el hombre que fue elegido por Dionisos para revivivir su adoración, que me motivó en los peores días de mi vida, que me hizo pararme desnudo frente al espejo de mi conciencia y escudriñarla sin temor, que me empujaba cuando los miedos me detenían, que me hizo sentir orgulloso de ser un desadaptado, que me condujo a la autotrascendencia y al budismo, que me dejó claro que con la chusma uno nunca va a entenderse, que fue el vivo ejemplo de un hombre íntegro, que vivió tal cual predicaba, que una mañana de verano me destapó los sesos sin compasión para mostrarme que todo, TODO es relativo, que hizo falta sólo una frase para enamorarme perdidamente de él, que recuerdo y recordaré, y agradeceré cada día de mi vida.
Gracias Friedrich, estés donde estés.


Nietzsche es grandeeee! c:
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